Mi nombre es Ximena, soy estudiante del octavo semestre de Ingeniería en Ciencias Ambientales de la Universidad de Sonora en Hermosillo, y les voy a contar mis vivencias en mi primer BioBlitz de la Frontera en Cuenca Los Ojos este 23 a 26 de abril.
Primeramente, el jueves nos reunimos para emprender el trayecto a San Bernardino, el lugar donde el BioBlitz se llevaría a cabo. Al llegar, pudimos instalarnos en la casa y prepararnos para salir con el equipo de Cuenca Los Ojos y Miguel Enríquez de Sky Island Alliance para poner tres cámaras de vida silvestre. Miguel nos mostró cómo era el proceso para instalar una cámara de manera efectiva. Primero, identificamos un lugar que fuera concurrido por la fauna existente — por ejemplo, cerca de un cuerpo de agua o de un paso de fauna. Después configuramos la cámara con las especificaciones deseadas, como el tiempo por toma, la sensibilidad al movimiento, etc. Colocamos la cámara a la altura adecuada para captar fotos de los animales con éxito y atamos la cámara al lugar en el cual se iba a poner y tratamos de despejar el follaje para tener una imagen clara.

Al día siguiente nos levantamos temprano para salir de la casa a las 6 a.m. y comenzar a observar especies. Al principio nos enfocamos en identificar aves, luego emprendimos una larga caminata hasta llegar a un arroyo que marcó el final de nuestro recorrido esa mañana. Llenos de emoción, regresamos a los carros para ir a ver a los bisontes. Al llegar, mantuvimos una buena distancia de ellos y usamos nuestros binoculares para admirar a estos enormes animales en su hábitat natural, felices y libres. Fue un momento emocionante: de repente todo el cansancio que sentíamos de la caminata desapareció. Nos llenamos de energía.
Javier, encargado del cuidado de los bisontes en Cuenca Los Ojos, nos platicó sobre estos fantásticos animales, recalcando su importancia por ser ingenieros del ecosistema y cómo su comportamiento transforma físicamente el entorno, creando condiciones de vida para otras especies: al pastar fomentan la diversidad de plantas, sus pisadas airean el suelo y sus revolcones crean depresiones en el terreno conocidas como “microcuencas” que actúan como pequeños reservorios de agua para insectos y anfibios. Incluso su pelaje, acumulado en los arbustos, es utilizado por aves para aislar sus nidos. También, en la red trófica, los bisontes actúan como una pieza central que activa la vida en múltiples niveles.

Ese mismo día, después de haber descansado, tuvimos una carne asada que fue el momento perfecto para la convivencia en el grupo. Entre juegos, música y risas, pasamos una linda tarde hasta que el sol se ocultó y nos fuimos a buscar alacranes con linternas de luz UV para después regresar a descansar por la noche.

Por la mañana del sábado nos dividimos en dos grupos para ir en rutas distintas y maximizar nuestros encuentros con diferentes especies. En nuestro camino, pudimos rastrear las huellas de diferentes felinos, mapaches, zorrillos e inclusive pudimos avistar un venado cola blanca recostado en el pasto. Después de un rato, nos encontramos con unas grandes estructuras de gaviones, que son cajas de malla metálica rellenas de rocas cuya función principal es restaurar los ecosistemas degradados, combatir la erosión del suelo y recuperar los mantos acuíferos. Lo más impresionante de estas estructuras es que transforman cañadas erosionadas en corredores biológicos funcionales.



Después tuvimos la oportunidad de reunirnos en el muro con un grupo de personas del otro lado, en Arizona, acompañadas por Eamon Harrity de SIA, con quienes convivimos, compartimos un lunch binacional y platicamos sobre nuestros hallazgos del BioBlitz. Fue un momento esperanzador que solo nos dejó llenos de deseos de que en un futuro no haya una barrera física que nos separe.
Continuamos nuestro sábado con los registros en iNaturalist de todas las especies que habíamos observado y después salimos a realizar una actividad impartida por Miguel de SIA consistente en dibujar y pintar algo referente a este viaje. En este momento abundaron el silencio, la concentración y la creatividad. Entre risas y manchas de pintura, todos terminamos nuestra pequeña obra de arte con orgullo.

Para finalizar, en la noche vimos el documental “Borderlands Jaguar” de Fin & Fur Films. Personalmente, puedo decir que la habitación se llenó de múltiples emociones — confusión, alegría, furia, esperanza. Fue un documental extraordinario que nos movió emocionalmente y nos hizo sentir como si estuviéramos en la Reserva del Jaguar del Norte de Sonora.
La mañana siguiente, con nuestros corazones llenos y la mente tranquila, empacamos nuestras cosas, desayunamos y jugamos un divertido juego para reírnos juntos una última vez antes de que todos emprendiéramos el viaje a nuestras casas. No tengo nada más que decir sino gracias infinitas a Sky Island Alliance y a Cuenca Los Ojos por hacer posible esta experiencia tan especial para mí.
