Por Zach Palma y Karen Lopez Roman
Antes de hablar sobre ranchos regenerativos, es importante conocer los grandes retos que enfrenta la ganadería hoy en día de manera general, como la demanda de alimento, la escasez de agua, y la degradación ambiental por pérdida de suelo y vegetación. Es aquí cuando viene la pregunta clave: ¿Qué estamos haciendo nosotros para enfrentar estos retos?
En estos meses de trabajo con el equipo de Sonora de Sky Island Alliance, al conversar con ganaderos y ejidatarios durante algunas visitas a ranchos de la región, hemos notado que el problema más común que ellos mencionan es la falta de agua de lluvia que haga crecer los pastizales para que el ganado pueda alimentarse. Pero un rancho no es solo el pasto y el ganado. Todo inicia desde el suelo.


¿Qué son los ranchos regenerativos?
Los ranchos regenerativos son unidades de producción en su mayoría ganadera o agrícola comprometidas con la tierra y sus recursos naturales, donde se trabaja de la mano con la naturaleza y no en contra de ella, para producir con el menor daño posible, realizando prácticas que ayudan a restaurar y fortalecer el ecosistema.
En su mayoría, las prácticas que se realizan en estos procesos regenerativos se basan en imitar los principios de la naturaleza. Ayudan a prevenir la erosión del suelo, restaurar pastizales, restablecer la biodiversidad y proteger el agua. Buscan utilizar la menor cantidad de recursos externos, generando mayor capital y beneficios al lograr un equilibrio entre la conservación ambiental y la producción ganadera. Estas técnicas nos brindan la oportunidad de responder a los cambios climáticos o futuros retos — por ejemplo, teniendo potreros extras como respaldo durante períodos de sequía.



En un rancho regenerativo, el ganado no es un problema: es parte de la solución. Existe algo que llamamos ganadería regenerativa, que puede ser utilizada como una herramienta muy eficiente para recuperar y fortalecer el suelo y su biodiversidad. La técnica más común y eficiente es la planeación de un sistema de pastoreo, idealmente uno de alta intensidad y baja frecuencia donde el ganado consuma el pasto de manera uniforme y no selectiva, ayudando a fertilizar el terreno y en la dispersión de semillas de manera natural a través de sus excretas. Al romper la tierra con sus pezuñas, también ayudan a que las semillas puedan entrar en el suelo, formando microcuencas que ayudan a que el agua penetre en el suelo. La clave está en darle descanso prolongado al pastizal después del pastoreo, lo que permite que la tierra y su biodiversidad se recupere con mayor resiliencia.

Como lo mencionamos anteriormente, otro aspecto importante para todos los propietarios de ranchos es el económico. Es esencial que los ranchos generen ingresos, que sean autosustentables usando la menor cantidad de insumos externos, aumentando su producción sin comprometer el ecosistema, además de buscar otras fuentes de ingresos extras a la actividad principal, como: la apicultura, producción de semilla de pastos nativos, ecoturismo, productos orgánicos, entre otras tantas opciones.


Adoptar el modelo de ranchos regenerativos no significa trabajar más duro, sino trabajar de manera más inteligente y en armonía con la naturaleza, para asegurar una producción más sana y ética, sin comprometer el ecosistema para las futuras generaciones. No es difícil iniciar el cambio a un rancho regenerativo. Se puede iniciar con pasos pequeños pero certeros, comenzando con el suelo.
Zach Palma es gerente del programa de México para Sky Island Alliance y Karen Lopez Roman es técnica de ranchos regenerativos. Si te interesa aprender más sobre cómo unirte a nuestra red de ranchos regenerativos en Sonora, no dudes en contactarnos.

