Viviendo en equilibrio en rancho Los Ángeles

Hola, soy Karen Aglaee Lopez Roman. Actualmente soy técnica de ranchos regenerativos en Sky Island Alliance y recientemente me uní al equipo en Sonora. Estaré trabajando muy de la mano con Michell Córdova y Zach Palma.

Les comparto un poco de mi experiencia con la fauna silvestre, el ganado y los pastizales. Tuve la oportunidad de conocer por primera vez esta relación en el rancho experimental “Los Ángeles” de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro en Saltillo, Coahuila. Fue una de las experiencias más significativas que he vivido a lo largo de mi carrera universitaria. En mi visita por el mes de julio de 2024 al rancho Los Ángeles, analizando el comportamiento del ganado con mis compañeros Tadashi y Neyla, también pudimos apreciar la presencia de algunos coyotes, perritos de la pradera mexicano y gatos montés. Nos pareció algo muy interesante ya que cotidianamente se dice que la fauna silvestre puede llegar a inquietar al ganado, pero en esta ocasión no fue así. El ganado se mantuvo de una manera muy relajada. Conocimos la interacción del ganado y la fauna silvestre en un mismo pastizal y fue algo inspirado y de gran enseñanza que podemos llevar a la vida humana — la armonía de vivir todos en un mismo sitio.

Vaca

Nos hablaron mucho en el rancho sobre la importancia de los pastizales saludables, que benefician a los ganaderos cuando su ganado puede producir más crías. Un pastizal saludable proporciona pastos con buen valor nutricional para el ganado, pero también fomenta la presencia de especies silvestres, lo que crea un equilibrio en el ecosistema, ayuda a prevenir la erosión del suelo y captura carbono, entre muchas otras cosas.

Podemos apreciar en las siguientes imágenes un perrito de la pradera mexicano (Cynomys mexicanus) rodeado de diferentes pastos, así como al fondo podemos apreciar al ganado. Es una representación perfecta de tres elementos que viven en un mismo sitio y cada uno de ellos se ve beneficiado por el otro. El perrito llanero a través de sus madrigueras, le permite oxigenación al suelo. Por su supervivencia requiere que la vegetación que lo rodea sea pequeña para poder visualizar a sus depredadores; por esto, se alimenta selectivamente de vegetación para mantener la visibilidad cerca de su hogar, reduciendo la presencia de arbustos. El ganado, al alimentarse del pasto, propicia la dispersión de semillas en su excremento. Y con su pisoteo puede romper la tierra, ayudando a realizar un efecto de barbecho, lo que ayuda a producir aún más pasto. El pasto proporciona alimento, evita la erosión del suelo y genera hogares para algunas aves, entre otras tantas cosas.

Es ahí cuando comprendes que todo inicia desde el suelo, desde la tierra que pisamos. Hoy me encuentro altamente interesada por apoyar a ganaderos a restaurar sus ranchos iniciando desde la tierra, con ayuda de técnicas de restauración, pero también viendo al ganado de una manera más positiva, como un apoyo para poder restaurarla. Es tan maravilloso poder estar en un lugar así de extraordinario, donde entiendes un poco más nuestra vida: el sol, el aire, todo lo que se mueve por si mismo, el instinto animal, la naturaleza en su mejor presencia. Ahí me vuelvo a enamorar del campo y todo lo que lo rodea.