


Mi nombre es Elva Nayeli Ocaña Miranda y soy estudiante de Ingeniería en Ciencias Ambientales de la Universidad de Sonora.
En esta salida de aproximadamente dos días con Sky Island Alliance, trabajamos con los proyectos de FotoFauna y Spring Seeker, y aprendimos un poco sobre la conservación de suelos. Salimos el viernes 13 de marzo desde Hermosillo para dirigirnos a Moctezuma, donde nos encontraríamos con el equipo de Sky Island Alliance y con más practicantes de la Universidad de la Sierra, quienes ya estaban esperándonos.
Inmediatamente nos dirigimos al primer sitio, Rancho El Mal Nombre, donde comenzó la actividad. Nos mostraron tres estructuras de rocas (una cuña y dos bordes o topes) realizadas apenas dos semanas antes, con el fin de mitigar la erosión hídrica en un cauce que llevaba a una pequeña cárcava. Las estructuras ya mostraban resultados de retención de sedimentos y pequeños fragmentos de material vegetal muerto después de una lluvia en la zona. Juntos realizamos una cuña más dentro de la cárcava. Al llegar la noche, instalamos el campamento y, muy amablemente, SIA nos brindó una deliciosa cena y una agradable convivencia bajo un cielo estrellado.
En la madrugada del sábado nos dirigimos al segundo sitio, Rancho Nuevo, para comenzar con las actividades del día de los proyectos de FotoFauna y Spring Seeker. Nos dedicamos a visitar tres cámaras remotas dentro del rancho para recoger la memoria con las fotos acumuladas en aproximadamente dos meses y cambiar las pilas de aquellas en las que era necesario (batería <100%). También nos explicaron las recomendaciones para seleccionar el sitio donde se pondría una cámara remota y los factores que pueden afectar la toma de fotos, así como el funcionamiento de estas para una mayor efectividad. Revisamos brevemente algunas de las fotos capturadas y se encontraban diferentes especies como venados, coyotes, liebres, pájaros y ganado.
En la tarde del mismo día visitamos tres manantiales para registrarlos con ubicación exacta en la aplicación de Spring Seeker, llenando un formulario para dar más información y analizar la calidad de las zonas. En esta parte del día la caminata se tornó más pesada y larga, pues bajamos y subimos colinas, pero disfrutamos de las vistas hermosas del camino, pasando por remansos e identificando especies de árboles, arbustos y flores. Descansamos y comimos en la casa del ranchero Amaranto, quien en todo momento fue muy amable, y antes de que se metiera el sol nos dirigimos al tercer sitio, Rancho El Reparo, donde nos instalamos y cenamos.


Finalmente, el domingo preparamos maletas para salir y dimos una pequeña caminata por gusto por los alrededores del rancho antes de realizar las actividades programadas: registrar un manantial más, instalar una cámara remota y recoger las fotos de otras dos. Al margen de las actividades, el ranchero Raúl nos dio también una breve explicación sobre la eficiencia del panel solar que alimentaba únicamente la bomba de agua que abastece el rancho. Durante el camino identificamos diferentes tipos de suelos y disfrutamos de los arbustos, cactáceas, flores y un sendero lleno de cuarzos blancos. Fue todo por parte de esta salida a campo, terminando las actividades para antes de mediodía.



Mis compañeras y yo estamos muy agradecidas con SIA, especialmente con Mónica Montaño quien estuvo con nosotras en todo momento, por aceptarnos como practicantes y por esta grandiosa experiencia llena de aprendizaje académico, regional y personal. Tanto SIA como los rancheros fueron en todo momento muy amables, atentos, respetuosos y nos aportaron conocimiento realmente enriquecedor. Esperamos entusiasmadas la próxima salida a campo. ¡Gracias, Sky Island Alliance, por esta experiencia tan valiosa!
