


Recientemente visitamos Sierra San José, una Isla del Cielo ubicada dentro del Ejido Naco en Sonora. Para esta expedición, se integró un equipo por voluntarios de ambos lados de la frontera, un representante de los ejidatarios de Naco y personal de Sky Island Alliance. Durante esta visita nos enfocamos en el proyecto Spring Seeker y aprovechamos la oportunidad para colocar algunas cámaras remota, esto con el fin de documentar las fuentes de agua y tener datos que nos ayuden a describir la biodiversidad y los recursos naturales del área, la cual se planea convertir próximamente en un Área Destinada Voluntariamente a la Conservación.
Al llegar, acampamos en un rancho del ejido, donde fuimos alcanzados por una tormenta de arena. Fue sorprendente mirar cuando se estaba acercando.

Al amanecer del día siguiente, nos organizamos en dos grupos para recorrer el área de aproximadamente 700 a 800 hectáreas. Un equipo decidió caminar por la parte alta de la sierra y otro recorrer la ladera orientada al este. Ese día caminamos bastante y el calor era intenso.
Al siguiente día caminamos por un área más al norte; la meta era abarcar la mayor parte del terreno que nos fuera posible siguiendo algunas referencias de la vegetación que podrían indicarnos la presencia de fuentes de agua.



Durante el recorrido por la ladera, uno de los grupos logró encontrar dos manantiales, de los cuales uno ya estaba modificado, utilizando una llanta como bebedero.
El otro se encontraba en estado más natural; fue en esta área donde decidimos instalar una cámara remota para registrar la fauna silvestre que visita esta fuente de agua. Otra cámara fue colocada en la parte baja del norte de la sierra y una más en la parte alta.



Aunque caminamos durante varias horas, siguiendo señales en la vegetación del paisaje y mapas satelitales, encontramos pocos manantiales, lo cual fue toda una revelación en sí. Esto muestra por qué debemos conservar estas escasas y valiosas fuentes de agua. Han permanecido y superado un largo período de sequía, proporcionando sustento a la fauna y a las plantas nativas.
Durante el recorrido observamos diversas especies, incluyendo aves, ardillas, conejos, serpientes, lagartos, insectos, además de una alta diversidad de flora como pinos, encinos, hermosas choyas con flor, lo que representa el potencial que tiene esta sierra para la vida silvestre y que pronto florecerá con las lluvias. Algo muy curioso es que durante uno de nuestros recorridos siempre fuimos acompañados por una mariposa cometa, la que nos hizo sentir especiales y bien recibidos.












Al final, una tormenta sobre la sierra nos despidió… Esperamos regresar muy pronto, especialmente después de las lluvias, para revisar las cámaras remota y observar cómo cambia el paisaje con la humedad y cómo florece la vegetación y aumenta la actividad de la fauna.
Esta visita ha sido un paso fundamental. Esperamos seguir colaborando con la comunidad ejidal de Naco y el APFF Bavispe para que este lugar pueda designarse como un Área Destinada Voluntariamente a la Conservación. Agradecemos a los ejidatarios que han mostrado su interés por conservar esta parte de sus tierras y a todos los que se sumaron para hacer posible este recorrido, porque trabajar en campo es esencial para conocer mejor el ecosistema y crear propuestas de conservación, resultado de un esfuerzo colectivo.

